En medio de la lluvia
veía a dos hombres, mirar tras los cristales,
teniendo certeza, no lo eran,
sin embargo, me acerco a confirmar,
eran solo sombras, reflejadas entre gotas,
regresando nuevamente, al lugar donde estaba,
otra vez las siluetas, de los hombres reaparecían,
poniéndome las gafas, la cosa ya bien clara era,
el agua que escurría, los fantasmas formaba,
los que tal vez al verme, de mi reían con descaro,
dejando bien en claro,
que lo que parecía ser, no era,
las cosas que causa la miopía,
ahora, el episodio recordando,
yo también de risa orinaría.