domingo, 13 de julio de 2014

Tras La Ventana


Un viaje nos permite contemplar bellos paisajes,
como sistema montañoso replegado llamado pescadero, mostrando cordilleras coloreadas en 
  matices, verdes, cafés, blancos luminosos, amarillos arenosos,

encontrando trayectos de caminos definidos,

o contrarios a un destino, que llega y se va sin avisar,
encumbradas cimas, profundos abismos, cañaduzales
platanales, diversidad de sembrados sobrepuestos, 
  algunos como estrictas formaciones militares.

 ríos naturales, pozos artificiales,
áridas tierras, paren inmensas extensiones de cactus,
de las grietas de las rocas brotan árboles,
de las cimas a las faldas descienden en picada las montañas,

en laderas y suelos aparecen secos causes, quizás

  otrora ríos,
pesadas, gigantescas nubes, flotantes se mantienen,
repentinamente emerge solitaria elevada montaña, a manera de enorme teta, en la que hay clavadas,
dos cruces,

contrastantes construcciones, de casas y haciendas, modestas e imperiales, con techos de dos aguas,
 de tejas de barro, algunas ya envejecidas, macetas
 colgantes o de piso, con plantas florecidas adornan las entradas,

mangueras colgantes, incrustadas en la montaña, revelan uso, de hidráulicos arietes,
 monumentales piedras dispersas aparecen, como  meteoritos caídos del espacio,
 posible explicación habrá de encontrarse entre la vegetación de campo,

arboles frutales y otras tantas variedades, unos formales, acomodados, otros despeinados, también los de musgosas crespas rastas colgantes, 
algunos florecidos, con pinturas de intensos colores, unos con tallos frágiles delgados,
los de troncos gruesos y fuertes, 

tambien muy erguidos, deformes, jorobados,
altos y bajos, desnudos o frondosos, unos y otros, hermosos todos; despreocuapadamente asoman 
 sus sombras en la vía, sabiendo serán pisadas sin
pasarles nada, igual pueden verse serpenteantes
 caminos y quebradas,

arrumes de leña recién cortada, sangre de fresco
  aserrín les delata; repentinamente nos 
 interrogamos, si el cielo empieza donde termina la tierra, o la tierra empieza donde termina el cielo,
ensimismados en el mundo, al mismo olvidamos.



Desnudame


Desnudame con cortinas o persianas abiertas,

para que en la claridad, entre sombras o sin ellas,

me veas, me vea, libre de toda atadura, sin ellas,

desnudame despacio, con delicadeza; de prisa con fiereza,

desnudame de los elegantes andrajos,
 que con artificios, con adornos pensados,

 guardan, esconden, el cuerpo perfecto,

 que no miente, ni engaña, dejando ver lo que autentico es,

desnudame  de las odiosas muecas,

de las adulaciones y las gentes falsas,

de la mentira, de la codicia, de los vicios,

de la maldad, de las vanidades, de las vacías almas,

desnuda mi mente, mi espíritu, mi cuerpo,

de locuras insanas, de enajenados momentos,

de placeres desmedidos que envenenan, que matan,

desnuda he vivido entre vestido y vestido,

creyendo  nada haber  escondido.

Loca Cordura


Guerras de Paz, flores sin color,

luna  morena, clara tiniebla, 

santos pecados, tarde amanecer, 

azúcar amarga, agua seca,

desorden arreglado, invisible huella,

perfume putrefacto, risa de dolor,

abundantes mendrugos, premios de castigo,

cruces sin Dios, rejas de libertad,

políticos de estado, todo han enviciado,

teniendo el Poder de poder y no hacer,

pájaros sin canto, cagadas sin dueño,

mentidas verdades, hambre sin panes,

ultrajadas personas, cosas veneradas,

muertos en vida, incrédulos creyentes,

plausible basura, censuras al pensamiento,



sol helado, apagada inspiración.

martes, 1 de julio de 2014

Que Duro Defraudarse De Uno Mismo


Se que he fallado una y tantas veces,
falle dejándome robar negocios, arrebatar amores,
hurtar sueños, perder momentos, por indecisiones,
y erradas decisiones; lo más irónico e irracional,
caí en los mismos errores de consejos dados,
sin comprender porque el entendimiento obro como no debió,
falle por atender y desatender, que embrollo es saberlo todo,
cuando menos lo pensé, cuando más me engañe, o me engañaron, 
así aprendí, es mejor no apresurase hay que tomarse el tiempo,
analizando aterrizadamente quitando nubes de apariencias,
saber atender cuando hay que obedecer y cuando desobedecer,
naturaleza humana que confunde los sentidos para mal y para bien.